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Cuando despertó, la oligarquía todavía estaba allí

El sujeto social que atenta contra los intereses colectivos de la sociedad democrática sigue siendo la oligarquía local. Ser responsables en cuanto a asuntos sensibles que se manipulan por estos días, colaborar en la consolidación de la unidad popular, confiar en el único gobierno que apoyó los juicios que llevaron a la cárcel a los genocidas, también es saber elegir.

 

 

Por Jorge Giles*

(para La Tecl@ Eñe)

 

 

Es casi como el cuento de Augusto Monterroso: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”.  

 

Sólo que en nuestro caso habría que reemplazar el sustantivo “el dinosaurio” por el sustantivo “la oligarquía”, para comprender en su justa medida la trascendencia del mensaje de la Presidenta, Cristina Fernández de Kirchner brindando, días atrás, un informe exhaustivo sobre la propiedad de la tierra en la Argentina.

 

Al parecer, aquel mito construido en los últimos años acerca de la extranjerización absoluta de la tierra resultó ser apenas una operación de la propia oligarquía terrateniente y diversificada para guarecerse en estos tiempos de globalización financiera.

 

Veamos algunos datos.

 

El resultado del relevamiento de tierras rurales en manos de extranjeros indica que las mismas alcanzan al 5,93 por ciento del total de tierras cultivables. La Presidenta señaló que en ninguna de las 23 provincias se supera el límite del 15 por ciento establecido por la ley 26.737.

De tal modo que sólo 15 millones de hectáreas, ese 5,93 por ciento de las tierras rurales argentinas, están en manos extranjeras. La cifra se ubica muy por debajo del límite del 15 por ciento establecido por la ley.

 

Además, Cristina informó que ninguna de las 23 provincias argentinas supera el límite y que la situación sólo se registra en unas 40 de las 569 subdivisiones del país y que siente “como argentina, antes que como Presidenta, un gran orgullo de que los 40 millones de argentinos tengamos una información certera y cabal sobre cómo estamos parados frente a este recurso natural no renovable como es la tierra”.

 

La Presidenta también advirtió que “algunos miembros de la oposición, pensaban que era imposible constituir este registro de tierras rurales”. “Cuando la envié al Congreso, un diputado de la oposición, que era del grupo de diputados agrarios, me reclamó a viva voz desde su banca acerca de la sanción de esta ley”, recordó y afirmó que “cuando se trató la ley (aquel diputado del radicalismo) no la votó, porque su bancada tampoco la votó”.

 

Cristina también leyó declaraciones de otra diputada opositora (tampoco dijo su nombre) quien profetizó varias veces que “vienen por la tierra y el agua”.

Ya se imaginan de qué pitonisa estaba hablando.   

 

“Afortunadamente estas catástrofes no se cumplieron y en el interregno recuperamos el petróleo, recuperamos YPF”, concluyó la Presidenta.

 

En este pasaje de su mensaje por cadena nacional, expresó que de los 257 diputados, 104 “o votaron negativamente o en su gran mayoría estuvieron ausentes cuando se trató el proyecto de ley de extranjerización de tierras”.

 

O sea y como dijo Cristina: “Cuando se tienen que sentar a votar en las bancas a aprobar lo que dijeron en los medios de comunicación, no están sentados en sus bancas”.

Finalizó este tramo del discurso advirtiendo que “es muy importante elegir, pero para elegir primero hay que saber”.

 

Creemos que es muy importante, casi vital diríamos, que en estos días que corren, los hombres y mujeres de este pueblo que somos, nos aboquemos a la tarea de difundir estas informaciones, pasarnos la posta de nuestra verdad relativa, dando el debate abierto y democrático allí donde debamos y podamos hacerlo.

Saber a ciencia cierta que el principal sujeto social que atenta contra los intereses colectivos de la sociedad democrática sigue siendo la oligarquía local, es de un valor muy profundo para cualquier análisis que se haga sobre la realidad concreta.

 

Eso es la mesa de enlace de la patronal rural que defienden Binner, Massa, Carrió, Solanas, De Angelis, Macri y Buzzi. Eso es el monopolio del Grupo Clarín. Eso es el diario de los Mitre, La Nación. Eso es el enemigo real de esta democracia inclusiva que irrumpió en el 2003 con Néstor Kirchner y se profundizó con Cristina desde el 2007.

 

Y vale mucho más este llamado al debate cuando vemos que la táctica empleada por esos enemigos de la inclusión social es la misma de siempre: crear confusión y sembrar dudas en el campo nacional y popular en otro nuevo intento de quebrar las esperanzas y la confianza en el proyecto de país que lidera y conduce la Presidenta.

 

Otro tanto podríamos decir respecto a la discusión entablada desde los medios respecto al acuerdo económico alcanzado por nuestra empresa YPF con la extranjera Chevrón.  Se quejaban por la falta de inversiones y el presunto aislamiento internacional de la Argentina y resulta que cuando se comprueba que ello no es así, también se siguen quejando.

 

Ni qué hablar de la desvergüenza de aquellos medios “periodísticos” que usufructuaron del maridaje que tuvieron con la última dictadura, Papel Prensa mediante, y que hoy pretenden correr “por izquierda” al gobierno que, justamente, fundó su principal política de estado en la consigna Memoria, Verdad y Justicia.

 

El debate por la designación del General Milani, digámoslo de una vez, esconde en verdad el miedo a que se consolide la inserción del Ejército y las Fuerzas Armadas en este proyecto de nación. Los amigos y amigas que se identifican con el progresismo debieran ser conscientes de ello. Y conscientes de que cualquier anomalía en el legajo y en los antecedentes de Milani, como de cualquier otro funcionario del Estado,  será debidamente dirimido y definido por la justicia como corresponde en un  Estado de Derecho.

 

En este marco, la derecha nunca se equivoca. Todo lo que hace, lo hace a propósito para sembrar cizañas.

 

La que no puede equivocarse en sus apreciaciones es la centro-izquierda, el campo nacional y popular o como gusten en llamar al amplio sector social que apoya al gobierno.

 

Ser responsables en estos asuntos, colaborar en la consolidación de la unidad popular, confiar en el único gobierno que apoyó los juicios que llevaron a la cárcel a los genocidas, también es saber elegir.

 

*Periodista

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